Image
Alcance del principio antiformalista respecto de la subsanación de defectos en las ofertas
04/10/2016
Resolución 146/2016 Tribunal Administrativo de Contratación Pública de la Comunidad de Madrid.

«Señala el informe de valoración que “Como el Pliego de Cláusulas Administrativas Particulares que ha de regir esta adjudicación no aclara expresamente qué formato tenía que tener la documentación presentada, para realizar la valoración se ha tenido en cuenta los criterios que se recogían en las contestaciones a las preguntas formuladas al Área de Gobierno de Desarrollo Urbano Sostenible sobre el expediente en licitación, y que han quedado publicadas en la página oficial del Ayuntamiento de Madrid (Perfil del contratante)” (…) indicando que “Se han tenido en cuenta, únicamente, aquellas titulaciones que están acreditadas aportando original o fotocopia compulsada de la titulación, o en su defecto, certificado original o compulsado de estar en posesión del mismo.

No se han considerado aquellas titulaciones no acreditadas con la aportación del título o aquellas que están acreditadas con una fotocopia, no cotejada, del documento” y “No se han considerado a aquellos componentes del equipo del que no se aportan original o fotocopia compulsada del currículum firmado para poder estudiar su experiencia”.

Si bien este Tribunal se ha pronunciado en el fundamento de derecho anterior sobre la adecuada interpretación del PCAP y su no modificación a la vista del contenido de las aclaraciones por parte del órgano de contratación, debe señalar que los defectos padecidos en la oferta por FCC deben ser considerados defectos formales susceptibles de aclaración o subsanación. Como ha señalado en otras ocasiones este Tribunal, en el procedimiento de licitación debe regir un principio antiformalista de manera que con el objeto de lograr la mayor concurrencia posible, no se exijan requisitos excesivamente formales, ni se excluya del procedimiento oferta alguna en el caso de que apreciándose defectos en la misma, estos sean subsanables.

Entiende este Tribunal que la posibilidad de subsanación no se produce en función del tipo de requisito que se trata de acreditar, esto es, no puede afirmarse con carácter general que todos los requisitos de solvencia sean subsanables, ni tampoco que no lo sean aquéllos que se refieren a las ofertas. Antes bien la condición fundamental para apreciar el carácter subsanable o no de un defecto padecido en la licitación viene dada por los límites que para el antiformalismo del procedimiento suponen el respeto al resto de los principios de la licitación. De esta forma la modificación de las ofertas a través del mecanismo de la subsanación o la ampliación del plazo para el cumplimiento de determinados requisitos, por ejemplo, constituirían límites que no podrían ser superados por una subsanación de los eventuales defectos padecidos, así mismo sería un límite a la subsanación el hecho de que los pliegos dejaran bien claro que la falta de aportación de un documento determinado llevaría consigo la no valoración o la exclusión de la oferta, en su condición de rectores de la licitación, de no haber sido impugnados.

En este caso el PCAP no establece dicha exigencia de forma incontestable sino que la conclusión controvertida deriva de su interpretación conforme a la ley, si bien que sin la antelación exigida por los mismos.

De esta forma considera el Tribunal que debió haberse requerido a la recurrente para que subsanara el defecto padecido en su oferta, aportando los originales de los títulos y currículos, siempre que se refiriesen a los mismos técnicos ofertados, sin que sea posible su modificación.»