Observatorio de Contratación Pública

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Opinión

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Iván Ochsenius Robinson

La contratación pública española se está convirtiendo en una gran bola de nieve ¿No le estaremos exigiendo demasiado?

Hace unos 15 años en el sector estatal -por brindar una fecha aproximada-, este sector sólo se preocupaba de comprar lo mejor, al mejor precio.

El que hacer de las compras de bienes, servicios y obras por parte de los Estados no es algo nuevo. De hecho, existen indicios que las primeras adquisiciones datan de hace 2500 años A.C., en la época en que se comenzaban a gestionar materiales para la construcción de las pirámides, planificando sus procesos de trabajo en rollos de papiro 1. Cuando la compra o contratación pública comenzó en estos inicios, existían responsables de definir y adquirir los insumos para la construcción de estos grandes monumentos, buscando -en un sentido práctico-, adquirir el mejor producto o servicio al mejor precio. Hacia nuestros días, a esta actividad de aprovisionamiento público ya no sólo se le atribuye esta función de “adquisición”, sino, se busca que apoye, haga, complemente, y en muchos casos sea responsable, por otras áreas sociales que necesitan un mejor desarrollo.

Hace unos 15 años en el sector estatal -por brindar una fecha aproximada-, este sector sólo se preocupaba de comprar lo mejor, al mejor precio. En años recientes -como advertí-, esta realidad ya no es la misma, y la contratación pública está realizando nuevas tareas y siendo responsable por otros objetivos, sobre los cuales considero, no da abasto, y están afectando el foco central que debe tener esta función de abastecimiento: comprar lo mejor, al menor precio y en las mejores condiciones.

¿No estaremos exigiendo demasiado a una contratación que todavía no se cimenta en transparencia, eficiencia y eficacia? Al igual que lo he comentado en otro artículo sobre esta materia 2 ¿No será que estamos intentando correr antes de caminar? El que esta área apoye las políticas sociales y acceda a entregar más puntaje a las ofertas que contratan grupos vulnerables o similares; que exija en sus ofertas condiciones medioambientales a sus oferentes; o que innove cuando todavía no resuelve problemas básicos, es loable y entendible desde un punto de vista social y que suma al bien común, no obstante, pareciera muchas veces que nos olvidamos cual es el “objetivo sustantivo” de esta función pública. Este objetivo claramente se va diluyendo cuando debemos ahora preocuparnos no sólo de ser más transparentes, eficientes, eficaces y más electrónicos con nuestros procesos, sino también, más sociales y más medioambientales –no menciono lo económico y el apoyo a las PYMES, ya que considero que esta exigencia si es parte esencial del objetivo que debe desarrollar esta materia de compras, ya que este sector (proveedores) permite que el sistema funcione.

De esta forma, y en base a este razonamiento, ¿Por qué mejor no reforzamos desde el Gobierno las políticas hacia estos sectores sociales y medioambientales? ¿Por qué no diagnosticamos las necesidades y problemas de ambos sectores y proponemos planes de acción mejores que los actuales? ¿Por qué no mejoramos las ayudas para los grupos vulnerables en fondo y forma, así como en su acceso? ¿Por qué no flexibilizamos los créditos a las PYMES, exigencias y burocracia para que participen óptimamente en los concursos públicos? Y así con otras políticas sociales que llevan años en el Estado ejecutándose, y ahora, que estás al parecer no han tenido los frutos esperados, se piensa que esta función de aprovisionamiento público puede dar solución a todo con los mismos recursos y estructuras.

Ésta claro que el sistema de contratación pública español no avanza como debería, siendo evidente su atraso en la obligación de transponer al ordenamiento jurídico interno las Directivas de la UE 3. Esta más que claro que necesita un impulso multidisciplinar y organizativo al interior de los entes públicos; como uno de voluntad política y de recursos desde el exterior de ellos. Así, toda esta realidad de mejoras que el sistema necesita, como la suma de estas nuevas exigencias que debe cumplir, lleva a que no sólo se siga manteniendo en el mismo lugar poco desarrollado -como indican tanto la UE 4 y varios organismos nacionales-, sino, lo dirige inexorablemente a profundizar su baja transparencia, escasa eficiencia, eficacia y control, adicionando a ello un aumento permanente de la confusión y excesiva normativa, la cual obligadamente va naciendo por estas nuevas responsabilidades que se le van otorgando constantemente a esta área de compras.

Con lo anterior, no se desea inhibir el gran potencial que posee esta materia pública y su posibilidad de apoyar temas sociales, sino más bien, fundamentar que antes que seguir exigiendo a un sistema que está en “proceso de mejora”, debemos pararnos un momento y diagnosticar -diagnósticos que ya han hecho varios organismos nacionales e internacionales 5, elaborando un plan nacional con metas concretas y fechas de término, de forma de advertir claramente los pilares o factores críticos que no dejan avanzar a esta materia, y luego de resolver esto, podremos entonces estar en condiciones para exigirle otras cosas.

Avanzar en un objetivo no significa lanzarse y hacer más y más cada día, sino -y para que la probabilidad de éxito aumente-, significa comenzar con una buena lectura del por qué está trabado, para luego insertar los recursos, planes, personas, procesos y sistemas idóneos y necesarios, que entreguen sólidas soluciones a gran parte de sus disfunciones.

Esta anterior reflexión, ha nacido del constante devenir de nuevas disposiciones y exigencias que se observan día a día se le imponen a la contratación pública española, sin ni siquiera existir al presente un Plan Estratégico o Plan de Desarrollo que nos muestre hacia dónde va esta materia en el país, y hacia dónde quiere ir. En gran parte de los simposios, seminarios y jornadas, se hablan y discuten los mismos problemas año tras año ¿Quién puede pensar salir de tales disfunciones, si cuando se desea solucionar alguna se publica una nueva disposición que suma más responsabilidades y tareas a esta área?

Como se ha podido apreciar en la práctica de la contratación, exigir paralelamente ambas responsabilidades al mismo tiempo (comprar, y apoyar políticas sociales y medioambientales), ha traído grandes problemas e incumplimientos que se están haciendo cada vez más difíciles de solucionar, y siguen sumando fallos a un sistema que sigue creciendo en responsabilidades. Hay indicios que estas nuevas exigencias sociales y medioambientales han dado resultados positivos en la consecución de sus objetivos, eso probablemente nadie lo discuta, sin embargo, creo que la velocidad (rapidez) con que se exigen -sin antes preocuparse de lo elemental y de solucionar los problemas latentes-, están generando que estos beneficios se vean opacados por los mayores costes que va absorbiendo el sistema en su conjunto, y que estamos pagando todos al final del día.

Las disfunciones y deficiencias del sistema español son como una bola de nieve que viene de años creciendo y nadie la detiene, y con estas nuevas responsabilidades y competencias sociales la hace crecer aún más. No se trata de decir “No” a las directrices y exigencias de la UE en esta temática, sino de disponernos a ordenar y saber lo que tenemos, y luego, con esta información -aunque sea con atrasos-, planificar las acciones a seguir con metas precisas, fechas que se cumplan, y un control de las mismas, donde este último control esté asociado a algún tipo de sanción importante por incumplimiento.

La bola de nieve en que se está convirtiendo la contratación española no advierte una parada. Es verdad que la nueva Oficina Independiente de Regulación y Supervisión de la Contratación parece que ayudará a disminuir su tamaño, no obstante, y como ocurre actualmente con los órganos de control externo en el país, sino posee una autonomía financiera y funcional en su actuar, y con ello el control que realice sea vinculante y no sólo “sugerente”, la verdad creo estaremos en el mismo lugar de siempre.

Así, y en virtud de lo expuesto, como primer paso entonces deberíamos exigirnos comprar los mejores productos, servicios y/u obras al mejor precio, y en las mejores condiciones posibles, y luego, cuando tengamos resultados positivos en este primer andar -habiendo establecido un sistema de control interno óptimo en el tiempo-; como segundo paso, deberíamos dirigirnos a cumplir y apoyar el resto de exigencias secundarias que se le están solicitando a esta materia de aprovisionamiento.

En fin, he querido exponer este aspecto que he venido visualizando en la contratación pública española hace un buen tiempo, como también lo he estado observando en varios otros países que no pueden todavía hacer frente a sus problemas básicos de organización, y están intentando dar respuesta a estas nuevas exigencias. Esperemos que pronto, el sector de la contratación pública se reúna, planifique, controle y se comprometa con recursos y voluntad a dar soluciones a los repetidos problemas “prioritarios” que posee, antes de comprometerse con otros objetivos. Creo, que sólo de esta forma y entendiendo cuales son las prioridades 6, se podrán cumplir correctamente con las nuevas exigencias que día a día se le siguen haciendo a esta materia, la cual, sigue sumergida y quiere poder flotar por su propia cuenta.

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1 Informe año 2014, “Procurement at the executive level”. Recuperado el 4 de marzo de 2019 en www.sourcesuite.com. EE.UU, p.2. 

2 Ver artículo “Innovación en la contratación pública: primero caminar, luego correr”. Recuperado el 29 de abril de 2019 en http://consultorcontratacionadministrativa.laley.es/content/Documento.aspx?params=H4sIAAAAAAAEAMtMSbF1CTEAAiNTY1MDM7Wy1KLizPw8WyMDQ3MDS4hAZlqlS35ySGVBqm1aYk5xqlpiUnF-TmlJamhRpm1IUWkqAFXSXHJGAAAAWKE

3 Ver mayor información en artículo de José Antonio Moreno Molina (2019). Grave incumplimiento español del derecho de la UE por la falta de trasposición de la directiva de contratos públicos en los sectores especiales. OBCP.es. Recuperado el 29 de abril de 2019 en http://www.obcp.es/index.php/mod.opiniones/mem.detalle/id.495/relmenu.3/chk.c3df68dcccd123259287579f11b14f71

4 Ver página web Comisión Europea. Recuperado el 29 de abril de 2019 en http://ec.europa.eu/internal_market/scoreboard/performance_per_policy_area/public_procurement/index_en.htm

5 Entre ellos, podemos nombrar al Banco Mundial, la Comisión Europea, la OCDE, la CNMC España, entre otros.

Debemos recordar que sólo teniendo un proceso o ciclo de compra bien gestionado, con sistemas de controles óptimos y profesional, será la única forma de lograr el resto de objetivos que se le exigen a esta materia de manera correcta.

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Profesional e Investigador en Control y Evaluación de la Contratación Pública. Curriculum de Iván Ochsenius Robinson


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