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Requisitos que deben cumplir las cuentas anuales como medio de acreditar la solvencia económica, en el caso de una sociedad mercantil y de una fundación
04/04/2017
Resolución 201/2017 Tribunal Administrativo Central de Recursos Contractuales.

El Tribunal analiza los requisitos que deben cumplir las cuentas anuales como medio de acreditar la solvencia económica, según se trate de una sociedad mercantil o de una fundación.

«Es claro, pues, que la razón por la que este Tribunal ha declarado con reiteración que la exigencia de acreditar el depósito de las cuentas no es una mera formalidad radica en que el registro y depósito de las cuentas anuales se produce tras una labor, de carácter material, de calificación de la documentación presentada al Registrador, que permite diferenciar como situaciones jurídicas no equiparables la presentación de las cuentas anuales para su inscripción en el registro, por un lado, de la inscripción propiamente dicha de las cuentas, por otro. En efecto, el registro de las cuentas anuales de una Sociedad en el Registro Mercantil requiere la previa calificación de las cuentas presentadas para comprobar su adecuación a la legalidad vigente, de modo que solo cuando las cuentas son examinadas a conformidad del Registrador se proceda a su registro, distinguiéndose así el acto de registro de la mera presentación de las cuentas al Registro, este último de carácter meramente formal.

De todo lo expuesto debe concluirse que las cuentas anuales de una Fundación, a diferencia de lo que ocurre con las cuentas anuales de una Sociedad Mercantil, no se inscriben en el Registro de Fundaciones de igual modo que las cuentas anuales de una sociedad en el Registro Mercantil, sino que se depositan tras el examen de su conformidad a la legalidad vigente por el Protectorado. Siendo así, las labores de calificación de las cuentas que lleva a cabo para una Sociedad Mercantil el Registrador, y que determinan que el registro no se convierta en un acto meramente formal sino material, se llevan a cabo por el Protectorado, de modo que una vez hecho este análisis se remiten, para su depósito, al Registro de Fundaciones.

Esta diferencia de régimen jurídico determina, a juicio del Tribunal, una diferencia también en la exigencia de la acreditación del depósito en el Registro correspondiente de las cuentas respectivas.

(…) Y es claro que en el caso de las Fundaciones la calificación de las cuentas anuales que lleva a cabo el Registrador y que determinan que el registro de dichas cuentas no se convierta en un simple depósito para su publicidad de carácter formal, se lleva a cabo por el Protectorado, órgano encargado de examinar la adecuación a la legalidad vigente de las cuentas para, en tal caso, remitirlas al Registro para su depósito, sin que el Reglamento del Registro de Fundaciones prevea una calificación previa de las cuentas anuales para su depósito, como sí se regula para los actos de las Fundaciones sujetos a inscripción.

Siendo así, constando en la documentación presentada por FEPAS que las cuentas anuales del ejercicio 2015 habían sido aprobadas por el Protectorado y remitidas al Registro de Fundaciones para su depósito, debe considerarse acreditado el requisito que el PCAP exige para acreditar la solvencia del licitador, pues es claro que el particular régimen jurídico aplicable a las Fundaciones permite otorgar a la calificación jurídica y examen que realiza el Protectorado de las cuentas anuales, la misma eficacia que la calificación realizada por el Registrador encargado del Registro Mercantil de las cuentas presentadas por una Sociedad mercantil.»