Image
ObCP - Opinión
De árboles y bosques

A base de normar sobre la adjudicación de los contratos, restringir y luego abrir los modificados, vincularlos a la adjudicación, abrir mucho la vía de recurso para mucha gente, y pensar que el licitador es un delincuente, al menos, en potencia; nos llegamos a olvidar que el fin pretendido no es sino una obra, un servicio o un suministro.

17/09/2018

Es común la idea de que, a menudo, los árboles no dejan ver el bosque. Es decir, estamos tan metidos en un tema que no alcanzamos a ver sus verdaderos contornos. Esto sucede con la contratación administrativa, a base de normar sobre la adjudicación de los contratos, restringir y luego abrir los modificados, vincularlos a la adjudicación, abrir mucho la vía de recurso para mucha gente, y pensar que el licitador es un delincuente, al menos, en potencia; nos llegamos a olvidar que el fin pretendido no es sino una obra, un servicio o un suministro.

Y no abogo por la contratación libre, pero sí por la supresión de trámites y la facilitación de la contratación administrativa. Muchas veces la proposición de un licitador encalla en trámites administrativos como la insuficiencia de poder, que se califica como defecto insubsanable, ignorando la teoría civil de la negotiorum gestio y no dando plazo de subsanación donde el dueño del negocio pueda ratificar o no. También cuando la fianza es insuficiente se excluye, sin dar plazo para completarla. Ha habido casos de no poder abrir las propuestas económicas y técnicas de los licitadores, y todo tan legal como absurdo.

Cada vez pienso que tenía mucha razón aquel interventor, jubilado hace tiempo, que decía que la Ley lo proponía todo al revés, primero habría que revisar las propuestas técnicas y económicas y, luego, seleccionar licitadores a los que, por orden y una vez designado el adjudicatario, se les pide la documentación administrativa, y al que no está de primera comunión se le priva del contrato y se le multa.

Hay que contratar con contratistas limpios” decía un alto cargo de la Administración central, allá por 1995, olvidando que la falta de pago en plazo por las Administraciones ha llevado a la ruina a muchas empresas y autónomos.

Habría que repensar el sistema, el contratista ha de ser limpio, pero también la Administración. Y no podemos exigir que el contratista sepa derecho administrativo y coincida con los criterios de la Mesa de Contratación.

Colaborador